Grecia y la extensión social de la escritura

  • LA TRANSICIÓN HACIA LA FONOGRAFÍA PLENA: LOS ALIFATOS SEMITAS

Un prejuicio historiográfico etnocentrista atribuye a los griegos la invención del alfabeto, el cual es el triunfo definitivo de la fonografía en la escritura. Pero los mismos griegos de época clásica denominaban a sus letras como fenicias y eran conscientes de que el ágil sistema de escritura del que disfrutaban era un préstamo de un pueblo vecino pero culturalmente muy distante.

La solución de adoptar como propia una escritura extraña puede ser un gesto de libertad histórica. En el II milenio a.C. la hegemonía de los grandes estados centralizados, como el mesopotámico, comienza a declinar y vemos aparecer en la historia de Occidente nuevos y pueblos así como nuevas mentalidades con una gran celeridad.

En la historia de la comunicación escrita resultan especialmente importantes los pueblos semitas, los cuales desarrollaron una importante línea comercial a través de barcos que surcaban el Mediterráneo y caravanas de camellos que cruzaban desiertos. En el Mediterráneo estaban los fenicios, los arameos en Siria y Mesopotamia, y los hebreos en Palestina.

No solo se desarrollaron grandes rutas marítimas sino que comenzó a tejerse una importante red de caminos terrestres, buscando la menor distancia entre dos puntos aun a costa de tener que construir puentes o hacer desmontes: la rapidez se había convertido ya en la aspiración central de cualquier sistema de comunicación.

Mapa del entramado comercial de la Grecia clásica que aparece en el libro El periódico de Grecia, de Powell y Steele.

El desarrollo comercial se impulsó al adoptar técnicas para la anotación por escrito de la contabilidad y la administración. Pudieron continuar la investigación de los sistemas de escritora a partir de la representación fonográfica con el alifato, el cual consiste en la notación de consonantes. La ausencia de vocales impide que pueda hablarse de representación fonográfica completa. Esto supuso un salto técnico cuantitativo y cualitativo, se pusieron las bases para el nuevo sistema de escritora y lograron introducir aires nuevos en la mentalidad antigua. Parece probable que los ensayos de escritura alfabética se produjeran fuera de los centros oficiales y que, cuando llegaron a cuajar, se mantuviera durante varios siglos en una situación marginal.

No sabemos exactamente cuáles fueron el momento y el lugar en que el alifato se puso en marcha aunque parece confirmarse que hubo un sinfín de intentos que intentaban reducir el sistema jeroglífico egipcio a su expresión más económica. Ejemplo de esto son las inscripciones protosinaíticas, pseudojeroglíficas de Biblos y las protofenicias de Ugarit.  Las protosinaíticas son un grupo de graffitis grabados en la entrada y galerías de una mina y en las estatuas de un templo, sus autores fueron mineros semitas.

Desde estos primeros intentos de escritura protosemítica se desarrollaron dos modalidades distintas:

  1. El alifato del Sur: de poca importancia histórica.
  2. El alifato del Norte: que se subdividió en el alifato fenicio y el alifato arameo. El arameo se empleó a lo largo del II milenio y los primeros siglo del I tan sólo entre los propios arameos pero a partir del siglo VII a.C. se convierte en escritura común de todo el Oriente Próximo, desplazando al cuneiforme. El fenicio es el más importante en la evolución de la escritura occidental. Se data de la primera mitad el II milenio a.C. y se mantuvo hasta el comienzo de nuestra era, extendiéndose por el Mediterráneo y dando lugar a el alifato hebreo y el alfabeto griego.
    Los restos más antiguos están fechados en torno al siglo XI a.C. y se trata de varias inscripciones a modo de graffiti.
  • CONSOLIDACIÓN DE LA FONOGRAFÍA PLENA: EL ALFABETO GRIEGO

Entre los helenos se consolida la técnica de escritura más importante de la historia: la técnica alfabética. No hay suficientes restos arqueológicos como para precisar el lugar en el que se produjo la adaptación definitiva pero algunos expertos la sitúan en las ciudades jónicas o en las islas meridionales, lugares en los que el comercio era floreciente y había contacto con otros pueblos. La fecha más verosímil apunto a los años finales del siglo IX a.C. aunque su difusión debió ser lenta ya que las primeras inscripciones conservadas son de los siglos VIII y VII a.C. En el año 403 a.C. se aprobó una ley que hacía obligatorio el uso del alfabeto jonio en los documentos oficiales, el cual sustituiría al resto de variantes locales de Grecia.

El alfabeto no tiene nada en común con las escrituras Lineal A y B de Creta y Micenas. Deriva del alifato fenicio, los griegos asimilaron sus principios pero de forma imperfecta. Por una mezcla de malentendidos y adaptaciones, los griegos acabaron usando las letras fenicias correspondientes a fonemas semíticos inexistentes en griego. Las únicas dificultades del sistema griego eran la no separación de las palabras entre sí y la poca legibilidad de la letra, la cual era únicamente mayúscula. Además, escribían en cualquier dirección hasta que en el siglo V a.C. la dirección de izquierda a derecha quedó fijada como la única admisible.

Autores como Havelock creen que los griegos proporcionaron a nuestra especie, por primera vez, una representación visual del ruido lingüístico. Otros autores declinan esta idea ya que piensan que es nace a partir de los fonemas de las lenguas semitas.

El alfabeto griego siguió utilizándose masivamente hasta el Renacimiento y se utiliza hoy en el pequeño territorio de Grecia, levemente simplificado.

  • LA COMUNICACIÓN ESCRITA EN LA POLIS DEMOCRÁTICA

Algunos autores han relacionado el éxito de la comunicación escrita en Grecia con el nuevo modelo político-cultural que se dio allí. Se dio un nuevo concepto de estado y sociedad: la polis, y un nuevo funcionamiento político: la democracia. De la figura del rey micénico se pasa, con pasos intermedios, a la del magistrado, promovido por el propio pueblo y que debe proteger los intereses colectivos. Ya se elimina el edificio del palacio y la ciudad se erige en torno a una ciudadela que sirve también de foro para debates públicos, ceremonias, mercado y sede del tribunal de justicia.

La polis es la consolidación del modelo de sociedad urbana iniciada en Mesopotamia anteriormente. Se elimina el trueque y aparece un nuevo valor de cambio abstracto: la moneda. Estudiosos asegurar que el desarrollo de la moneda está ligado al del alfabeto y viceversa. Así pues, la sociedad urbana grecorromana se asiente en tres bases fundamentales:

  1. La racionalización.
  2. Las relaciones monetarias.
  3. La cultura escrita.

Por otra parte, la moneda se ha considerado como una de las primeras muestras de propaganda consciente y organizada por parte del Estado. En estos tiempos de activo intercambio comercial entre pueblos, los símbolos que se transmiten en las monedas son recordatorios de la hegemonía de cierta ciudad.

El alfabeto es un elemento más de la polis griega, connatural a la democracia y a la moneda. La comunicación oral siguió siendo importante en el ámbito de la ciudad gracias al discurso y a la igualdad de los ciudadanos, los cuales podían hablar de los temas comunes. El principal vehículo para la educación política y moral fue el teatro, de hecho Pericles estableció una ayuda económica de un dracma (equivalente al jornal de tres días) para aquellos ciudadanos que no pudiesen acudir al teatro por motivos económicos.

Pero esta inusitada libertad para la expresión oral en público tuvo muy pronto una contrapartida en la regulación de esos mismos derechos por las leyes. La Constitución de Solón, por ejemplo, prohibía la difamación o la impiedad, algo que afectó a muchos pensadores como Sócrates.

Recreación idealizada de la Acrópolis de Atenas por Leo von Klenze (1846).

En el siglo V a.C. un porcentaje relativamente alto de griegos ya sabía leer y escribir. Tras la derrota de los persas por Atenas en la batalla de Maratón (490 a.C.), Atenas se convierte en la capital cultural del mundo a la que acuden pensadores y escritores. Florecieron las escuelas gracias también a que el alfabeto griego era asequible en poco tiempo y con poco esfuerzo.

Los ciudadanos, comerciantes y trabajadores libres utilizaban la escritura, ante todo, para múltiples asuntos administrativos o en sus tareas cotidianas y laborales, pero también para tener constancia de las decisiones políticas, las cuales se hacían públicas por escrito, y que debían estar en lugar de accesibilidad general. Esto es debido a que la democracia exige una comunicación continua y rápida, lo cual generó a su vez el surgimiento de una opinión pública crítica y distinta a la oficial.

Además de su función de difusión, el documento escrito conserva el texto, lo fija, lo que lo hace más resistente a la manipulación. En Grecia se escribirá, a partir de ahora, la nomos (Ley), lo cual le confiere al discurso jurídico una fijeza y universalidad imposibles en la tradición oral. Todos los documentos oficiales serán ya, desde entonces, y hasta nuestros días, textos escritos.

Aun así en el siglo V a.C. seguía existiendo una fractura entre la oralidad y la escritura, y la escritura se uso menos que la oralidad. La educación misma se confía al oído y la memoria, no al libro leído pero, poco a poco, el libro se irá imponiendo hasta el siglo IV a.C.

  • COMUNICACIÓN ESCRITA Y REVOLUCIÓN CULTURAL EN LA GRECIA CLÁSICA

La novedad más llamativa de la comunicación escrita en Grecia es el espectacular desarrollo de la escritura literaria y científica a partir de los siglos V y IV a.C., la generalización de esto es causa y efecto del desarrollo de antiguos géneros literario como el teatro y la aparición de otros que utilizan ya una prosa sencilla, con una pretensión más informativa que estética. Estos escritos irían dirigidos a lectores individuales y destacan autores como Heródoto, Tucídides o Jenofonte, los cuales actuaron como historiadores o “corresponsales”.

A lo largo del siglo V a.C. se escribieron varios miles de obras dramáticas, sobre todo tragedias o los tratados de los sofistas. Además apareció el concepto de autoría así como la lectura individual. Todo esto contará, en un inicio, con el rechazo de algunos filósofos como Sócrates que aseguraba que la escritura hacía que se debilitase la memoria de los hombres y formase falsos sabios que aprendían el conocimiento mediante los libros.

Recreación idealizada de la Biblioteca de Alejandría.

Se comenzaron a desarrollar bibliotecas, pero en un inicio eran privadas de un autor o una institución. Destaca la Biblioteca de Alejandría, la cual llegó a superar los 700.000 volúmenes y fue destruida en el 391 d.C. Menos conocida pero también muy importante es la de Pérgamo.

Apareció también la carta o epístola, es decir, la escritura de uso privado. Fue un fenómeno muy extendido como procedimiento retórico o literario pero también como comunicación privada entre ciudadanos. En un inicio se escribía en una tablilla pero con el tiempo comenzará a usarse el papiro. En la parte externa, como hoy día, figuraba la dirección del destinatario y el sello del remitente.

A pesar de todo esto, hay autores que dudan de la eficacia del libro griego ya que aseguran que la consolidación del alfabeto no fue suficiente para dotar a la escritura de la flexibilidad necesaria como para ser idónea transmisora de las ideas.

  • PRÁCTICAS DE LECTURA Y COMERCIO DEL LIBRO EN GRECIA. EL ESCRIBA ESCLAVO.

Respecto a las prácticas de lectura, a finales del siglo V a.C. parece concretarse la línea de demarcación entre un libro destinado exclusivamente a la conservación de los textos y un libro destinado a la lectura, la cual iría convirtiéndose poco a poco en una práctica social.

Pero el triunfo del libro no llega hasta época helenística, es en esta época en la que el afán filológico de los eruditos fija definitivamente el corpus de la literatura griega con olvido de la condición de discursos orales con la que habían surgido la mayor parte de estas grandes obras. En este período existe un claro incremento de las prácticas de lectura y comienza a vislumbrarse la figura del lector aislado.

No ha quedado noticia que permita suponer que existiese comercio de libros desde el principio: los ciudadanos cultos se hacían copiar y leer las obras por los esclavos, especializados en técnicas de escritura y lectura.

Se documenta, además, la existencia de un incipiente comercio del libro, apareciendo la figura del libro y la librería, el cual cumplía también las funciones de editor. Los copistas se llamaban bibliographoi y los especialistas, kalligraphoi, dibujaban y adornaban las letras capitales. El librero vendía el producto final y las copias eran obras de esclavos especializados o asalariados de bajo nivel económico.

  • DIVERSIFICACIÓN DE LOS SOPORTES Y FORMATOS

En Grecia los soportes y formatos se diversifican, usándose en función del tipo de documento que debe transmitirse. Los soportes fundamentales fueron la piedra y el bronce, para las inscripciones solemnes o monumentales, y para otros usos más comunes las tabletas de arcilla/madera encerada, el papiro e incluso el pergamino. Aun así, las preferencias se dirigieron siempre hacia el papiro.

Las tabletas de barro se usaron en documentos de carácter efímero, su empleo más famoso son las ostraca, en las que se escribía el nombre de la persona no grata. Cuando se habían reunido mil ostracas con un nombre, el ciudadano era desterrado, de ahí el término ostracismo.

Las tablas de madera cubiertas de cera permitían borrar los caracteres erróneos, fue el soporte utilizado mayoritariamente para trabajos escolares y borradores.

El primer soporte utilizado en Grecia para los textos largos fue la piel y no el papiro.

El más exitoso, sin lugar a dudas, fue el papiro el cual procedía de Egipto.

De época histórica griega son también los primeros datos que hablan de la utilización creciente del pergamino, el cual estaba confeccionado a partir de la piel de los animales. Su uso está documentado ya en el II milenio a.C. aunque hasta el siglo I d.C. no comienza a extenderse su uso. Su empleo fue minoritario.

Tanto el papiro como el pergamino se escribían con el cálamo. El formato habitual para las tabletas de arcilla era el políptico. El papiro y el pergamino se trataban formato de rollo pero las dimensiones eran inferiores a las de los egipcios, de unos siete metros.

BIBLIOGRAFÍA

ESPEJO CALA, C. Historia de la comunicación escrita (de la prehistoria a la irrupción de la imprenta). 1ª Edición. Sevilla: Editorial MAD S.L., 1998. pp. 65-85.

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